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IGP

¿QUÉ HAY DETRÁS DEL SELLO IGP DE LAS ‘CARNES CON ESTILO’?

  • El sello Indicación Geográfica Protegida (IGP) viene otorgado por la Unión Europea y avala productos de calidad alimentaria diferenciada, garantizados mediante controles específicos.
  • Cuando un consumidor adquiere un producto con el sello IGP, como Ternera Gallega y Ternasco de Aragón, apoya el trabajo de cientos de productores dedicados a que nuestros alimentos tengan la mayor calidad y garantías posibles.
  • El consumo de cordero Ternasco de Aragón IGP y Ternera Gallega IGP, ambas inmersas en el plan de promoción europeo “Carnes con estilo”, contribuye al sostenimiento del estilo de vida tradicional de muchas zonas rurales.

Desde hace siglos, las ganaderías de vacuno en Galicia y de ovino en Aragón han sido sustento de la economía rural de sus respectivos territorios. Hoy, en pleno siglo XXI, sigue siendo así, aunque ahora los ganaderos cuentan con una nueva herramienta que avala su trabajo, el sello de Indicación Geográfica Protegida (IGP).

Este sello, otorgado por Europa a los alimentos de calidad diferenciada ligados por sus cualidades o características a un territorio, aporta a los ganaderos de hoy en día el aval de que su producto cumple con una serie de requisitos recogidos en estrictos pliegos de condiciones.

Hemos querido acercarnos hasta Galicia y Aragón, para conocer a cuatro productores adscritos a los consejos reguladores de Ternera Gallega y Ternasco de Aragón, y conocer de primera mano qué supone para ellos el sello IGP.

Teresa López, ganadera Ternera Gallega: “El sello IGP es garantía de lo que comes”

Teresa López, de 45 años, vive en la pequeña aldea de Foxado (A Coruña) desde los 25, cuando el amor hizo que se mudara desde su Barcelona natal hasta Galicia. Al tener a sus hijos, la necesidad de conciliar la vida familiar y profesional le llevó a ocuparse de la ganadería de sus suegros, con la ayuda puntual de su marido.

Hoy en día, tiene 39 vacas, un toro y 23 terneros adscritos al Consejo Regulador de la IGP Ternera Gallega. “Pertenecer a la IGP da seguridad a los ganaderos, pero sobre todo a los consumidores, ya que este sello es una garantía de calidad, de saber lo que estás comiendo”, explica.

Para Teresa, esta labor de control es fundamental: “Puedo atestiguar que hay inspecciones continuas, porque a mí me las hacen, vienen a mirar si los terneros siguen mamando hasta los siete meses, el pienso que comen, el agua que beben, etc. Creo que esto también es bueno para los ganaderos, porque siempre es mejor más seguridad que menos”.

Alberto Riba, ganadero de Ternasco de Aragón: “Las IGP están marcando al 100% la trazabilidad de cara al consumidor”

A diferencia de Teresa, Alberto Riba, aragonés de 44 años, viene de una familia con una gran tradición ganadera. No en vano su padre, Antonio Riba, fue uno de los fundadores de la cooperativa ‘Carne Aragón’, creada en 1981 por solo 25 ganaderos y que hoy en día, con más de 700, es Pastores Grupo Cooperativo.

Alberto, que cuida con su mujer un rebaño de alrededor de 600 ovejas en la comarca de Matarraña, una zona principalmente montañosa, es un firme convencido de la utilidad del pastoreo: “En invierno nos dedicamos principalmente a limpiar orillas de campos, pinos caídos, etc., que si no lo hacemos los pastores, no lo hace nadie… En primavera segamos la hierba y en verano recogemos la paja que le daremos en invierno a los animales. Este es nuestro día a día, los animales siempre lo primero”.

También, es un defensor del sello IGP, al que su familia siempre ha estado adscrita: “La trazabilidad y los controles que lleva a cabo la IGP son muy exhaustivos, controlan al 100% la trazabilidad. Se vigila la alimentación de las madres, de los corderos, la edad, los piensos, etc., para que nunca llegue al mercado un cordero que no tenga las máximas garantías para el consumidor”.

Ángel Santos, ganadero de Ternera Gallega: “El sello IGP aporta valor añadido a la carne”

Desde 2013, Ángel Santos, de 40 años, gestiona una ganadería junto a su madre, en Friol (Lugo). La vida de su familia siempre ha estado ligada a la crianza del ganado y él, que estudió Administrativo, decidió seguir la misma senda que su madre y abuelos y montar una explotación de vacuno.

Actualmente, en las 50 hectáreas que gestiona, pastan 70 cabezas de ganado y 35 terneros, aunque la media se sitúa en los 40. “Lo primero que hacemos al levantarnos es llevar a mamar a los terneros, y luego sacamos al ganado al aire libre a pastar, hasta la noche, cuando los volvemos a recoger”.

Todos sus animales son de Rubia Gallega: “En casa nunca hubo otra raza”, explica. Por eso todos sus terneros están inscritos dentro de la IGP Ternera Gallega, en la categoría de Ternera Gallega Suprema. “Porque el sello aporta un valor añadido a la carne y se nota la diferencia”.

Natalia Fanlo, ganadera de Ternasco de Aragón:

La más joven de los ganaderos entrevistados es Natalia Fanlo, de 27 años. En 2018, “fruto de una decisión meditada”, cambió de vida para dedicarse a las ovejas. Hoy, tiene 1.500 cabezas de ovino y caprino en Tauste (más de 1.400 de ovino), que pastan en los prados de Velilla y Gelsa.

“Desde el primer momento entré a formar parte de la IGP porque estoy criando ovejas de Rasa Aragonesa, y es una forma de mantener una raza autóctona de la zona, que considero importante que no se pierda. Y, además, le das un valor añadido a los corderos”, explica.

Pero quizá las ventajas más contundentes del sello europeo para Natalia son las que obtiene el consumidor final: “Las pautas que exige la IGP garantizan que es un producto de calidad, nacional, de proximidad y que cumple con toda la normativa de bienestar animal. Además -explica-, cuando compras Ternasco de Aragón IGP estás adquiriendo una carne sostenible que ayuda al mantenimiento del medioambiente, porque las ganaderías que pertenecen a la IGP pastan por los montes, y, además, fija la población, porque allí donde están los animales tienes que estar el ganadero”.

Y es que detrás del aval europeo Indicación Geográfica Protegida (IGP) está el trabajo, la forma de vida y el buen hacer de nuestros productores y ganaderos. ¡Búscalo en tu comercio habitual!

 

 

IGP Ternasco de Aragón

El Ternasco de Aragón es un cordero de menos de 90 días, alimentado con leche materna y cereales naturales hasta alcanzar un peso en canal que oscila entre 8 y 12,5 kg.

 

Su exigente proceso de crianza y control está regulado desde 1989 por el Consejo Regulador de la Indicación Geográfica Protegida Ternasco de Aragón, lo que supone la distinción de ser la primera carne fresca en España reconocida con una Denominación específica. La IGP Ternasco de Aragón fue amparada por la Unión Europea como Indicación Geográfica Protegida en el año 1996.

 

Gracias a que todo el proceso de crianza está previamente definido, y a los frecuentes controles que se realizan durante todo ese tiempo, se garantizan unos estándares de calidad óptimos que se traducen en una carne de cordero tierna, sabrosa y saludable —demostrado en varios estudios profesionales publicados—, y cada vez más versátil, para satisfacer a nuevos tipos de consumidores y nuevas formas de consumo.

 

Como beneficio adicional, el Ternasco de Aragón favorece la economía rural aragonesa, su cultura y medio de vida, manteniendo la población y preservando el medio natural.

 

IGP Ternera Gallega

La Indicación Geográfica Protegida Ternera Gallega  inicia su labor de control y promoción en 1989. Desde 1996 está reconocida por la Unión Europea, siendo la primera carne de vacuno con control integral y certificado de garantía.

 

La carne comercializada bajo el amparo de la IGP Ternera Gallega es exclusivamente de terneros nacidos, criados y sacrificados en Galicia, que proceden de razas autóctonas y sus cruces y que superaron un riguroso programa de control integral.

 

Son terneros jóvenes, criados en ganaderías y cebaderos tradicionales, alimentados siguiendo las pautas seculares de la producción de carne en Galicia, con el aprovechamiento de los forrajes propios de la explotación y con concentrados  autorizados exclusivamente de origen vegetal. Además en el caso de Ternera Gallega Suprema, los animales no superan los 10 meses y la base de su alimentación es la leche materna como mínimo hasta los 7 meses de edad. La carne se caracteriza por su textura de músculo fino, por su jugosidad, sabor y extraordinaria terneza.

 

 

Para más información: Patricia Magaña – 676 50 71 67 – p.magana@gaiacomunicacion.es

Chuletas

GALICIA Y ARAGÓN, TERRITORIOS PARA COMÉRSELOS

  • Galicia y Aragón son, sin duda, dos de los lugares más apetecibles de la geografía nacional. La diversidad cultural de estos territorios, unida a una gran tradición agroalimentaria, ha contribuido a la creación y consolidación de dos cocinas de carácter reconocidas en todo el país.
  • Las IGP Ternasco de Aragón y Ternera Gallega, ambas inmersas en el plan de promoción europeo “Carnes con estilo”, contribuyen a la riqueza gastronómica de sus regiones de origen con sus carnes frescas de calidad alimentaria diferenciada.

 

De norte a sur y de este a oeste. España es un auténtico paraíso para los amantes del buen yantar. Un lugar donde han pervivido a lo largo de los siglos platos y recetas de una gran tradición.

Estas recetas, además, son pequeñas porciones de la historia y la cultura de los territorios donde se elaboran, ya que suelen incorporar ingredientes autóctonos, productos de cercanía y proximidad, como Ternera Gallega y Ternasco de Aragón, carnes de origen y calidad garantizados bajo el sello IGP.

 

Aragón gastronómico

Aragón es un territorio de grandes contrastes. Desde las alta cumbres del Pirineo a las áridas tierras de los Monegros. Desde las fértiles tierras del valle del Ebro al paisaje pintoresco de montaña mediterránea de Teruel. Lugares muy dispares entre sí, pero con una estrecha vinculación social, cultural y gastronómica. Una comunidad, además, que cuenta desde hace siglos con una gran tradición en la ganadería ovina. Un hecho que, sin duda, ha contribuido a mantener vivo el entorno rural aragonés desde un punto de vista socioeconómico y medioambiental.

La gastronomía es, sin duda, una de las señas de identidad de Aragón. Y el Ternasco de Aragón IGP su buque insignia. La forma más tradicional de cocinarlo es al horno, asado con patatas panadera. Aunque en forma de guiso, pensando en los jarretes o los collares por ejemplo (en épocas más frías) o a la brasa, ideal con las chuletillas o el churrasco (más consumido con el buen tiempo), queda muy tierno y sabroso.

Los nuevos cortes del Ternasco de Aragón, pensados hace unos años para popularizar el consumo de la carne de cordero en el día a día, aportaron otras muchas formas de consumo como las tapas o los bocadillos elaborados con filete de pierna o churrasquitos o incluso algunas presentaciones más vanguardistas como la ventresca de Ternasco de Aragón IGP o el tournedó a la plancha. Un hito que puso en valor una gran versatilidad que convierte al Ternasco de Aragón IGP en un producto perfecto para cualquier ocasión.

Además, la carne de Ternasco de Aragón marida a la perfección con el resto de productos aragoneses amparados bajo las figuras de calidad diferenciada IGP, DOP y C´Alial. Productos como el vino, el cava, el Jamón de Teruel, el Melocotón de Calanda, la Cebolla de Fuentes de Ebro, los aceites del Bajo Aragón y Sierra del Moncayo, quesos, huevos o panes, la borraja de Aragón, la longaniza de Aragón, el lomo embuchado o la Trenza de Almudévar entre otros.

 

Galicia en el plato

Al igual que ocurre en Aragón con el Ternasco de Aragón, en Galicia el vacuno cuenta con siglos de tradición. Amparada bajo el sello IGP, la carne de Ternera Gallega procede de animales jóvenes, nacidos y criados en Galicia en base a sus razas autóctonas y sus cruces. Al paladar, encontramos una carne de textura suave que destaca por su intenso y delicioso sabor, su extraordinaria terneza, jugosidad y suculencia. Presente en toda la comunidad autónoma, Ternera Gallega protagoniza las más variadas propuestas gastronómicas, desde recetas clásicas a otras más innovadoras, gracias a la versatilidad de sus diferentes piezas.

Dentro de los platos más típicos de Galicia, tenemos la Carne ao caldeiro, que se puede cocinar con la falda o la aguja, pero también con el jarrete o la culata de contra. Además, el recetario gallego nos ofrece la tradicional Carne asada, típica en las fiestas y reuniones familiares, o su popular Empanada, que, rellena de carne, se puede elaborar con la aguja, la llana o la espaldilla de Ternera Gallega. Otra opción habitual en las romerías de Galicia y en los encuentros con la familia o los amigos, especialmente en esta época estival, es el churrasco. Esta comida tradicional, traída a la comunidad por los emigrantes retornados de América del Sur, se prepara con el costillar de ternera a la brasa o a la parrilla y se suele acompañar con salsa chimichurri.

Y aparte del clásico chuletón o solomillo a la plancha, Ternera Gallega también nos permite disfrutar de platos más actuales, como un Tataky o un Steak Tartar, gracias a la terneza que caracteriza a la carne amparada por la IGP.

Además, Ternera Gallega combina a la perfección con otros alimentos de calidad de Galicia, que cuenta con hasta 36 productos con IGP o DOP. Además de por sus vinos y licores, esta comunidad destaca por sus quesos, sus patatas, los pimientos de diferentes variedades, los mejillones o el capón, las castañas, la miel y las Fabas de Lourenzá, junto con el pan o la conocida Tarta de Santiago.

 

Mejor con vino

Ambas regiones presentan una enorme riqueza gastronómica liderada por el sabor de las carnes frescas de las IGP de Ternera Gallega y Ternasco de Aragón. Productos con los que uno está obligado a deleitarse y, si es con vino, mejor.

En el caso de Aragón, cualquier plato de Ternasco de Aragón puede acompañarse a las mil maravillas con una de las cuatro Denominaciones de Origen Protegidas de la región: Somontano, Campo de Borja, Calatayud y Cariñena; o de sus Vinos de la Tierra, reconocidos con el sello IGP: Bajo Aragón, Ribera del Gállego Cinco Villas, Ribera del Jiloca, Valdejalón y Valle del Cinca

Por su parte, merece la pena disfrutar de la Ternera Gallega acompañada de una de las Denominaciones de Origen Protegidas típicas de la zona: Rías Baixas, Ribeiro, Valdeorras, Ribeira Sacra y Monterrei o con uno de sus Vinos de la Tierra, con sello IGP: Barbanza e Iria, Betanzos, Val do Miño-Ourense y Ribeiras do Morrazo.

 

 IGP Ternasco de Aragón

El Ternasco de Aragón es un cordero de menos de 90 días, alimentado con leche materna y cereales naturales hasta alcanzar un peso en canal que oscila entre 8 y 12,5 kg.

Su exigente proceso de crianza y control está regulado desde 1989 por el Consejo Regulador de la Indicación Geográfica Protegida Ternasco de Aragón, lo que supone la distinción de ser la primera carne fresca en España reconocida con una Denominación específica. La IGP Ternasco de Aragón fue amparada por la Unión Europea como Indicación Geográfica Protegida en el año 1996.

Gracias a que todo el proceso de crianza está previamente definido, y a los frecuentes controles que se realizan durante todo ese tiempo, se garantizan unos estándares de calidad óptimos que se traducen en una carne de cordero tierna, sabrosa y saludable —demostrado en varios estudios profesionales publicados—, y cada vez más versátil, para satisfacer a nuevos tipos de consumidores y nuevas formas de consumo.

Como beneficio adicional, el Ternasco de Aragón favorece la economía rural aragonesa, su cultura y medio de vida, manteniendo la población y preservando el medio natural.

 

IGP Ternera Gallega

La Indicación Geográfica Protegida Ternera Gallega  inicia su labor de control y promoción en 1989. Desde 1996 está reconocida por la Unión Europea, siendo la primera carne de vacuno con control integral y certificado de garantía.

La carne comercializada bajo el amparo de la IGP Ternera Gallega es exclusivamente de terneros nacidos, criados y sacrificados en Galicia, que proceden de razas autóctonas y sus cruces y que superaron un riguroso programa de control integral.

Son terneros jóvenes, criados en ganaderías y cebaderos tradicionales, alimentados siguiendo las pautas seculares de la producción de carne en Galicia, con el aprovechamiento de los forrajes propios de la explotación y con concentrados  autorizados exclusivamente de origen vegetal. Además en el caso de Ternera Gallega Suprema, los animales no superan los 10 meses y la base de su alimentación es la leche materna como mínimo hasta los 7 meses de edad. La carne se caracteriza por su textura de músculo fino, por su jugosidad, sabor y extraordinaria terneza.

 

 Para más información: Patricia Magaña – 676 50 71 67 – p.magana@gaiacomunicacion.es

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